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IES MARTÍNEZ MONTAÑÉS

DUBIUM SAPIENTIAE INITIUM

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Otros caminos de la excelencia

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Cuando se empieza a entintar un derecho fundamental, como la educación, con propuestas preelectorales, llenas de ideología y sin profundidad científica, el resultado se parece mucho a lo que se está viviendo con las opiniones encontradas del llamado “bachillerato de excelencia” que propone la Comunidad de Madrid...

Como no es lugar para teorizar, sólo he de recordar que cualquier escuela debe ser integradora, por lo que la exclusión no puede ser un objetivo, aunque se disfrace con metas tan dignas como potencialidad, máximo aprovechamiento o, la más discutible, elitismo. Y debo recordar que la integración está en un escalón inferior que la inclusión.

Así, no debe admitirse que la educación, aun posobligatoria, conduzca a la segregación, pues las personas objeto de ese derecho tendrán también el deber de convivir en un mundo impuro y, afortunadamente, mestizo. Que unos adolescentes se aíslen para exprimir sus capacidades es tan dudosamente ético como lo contrario y marcará tanto, y puede tener consecuencias tan devastadoras, como si volviésemos, auspiciados además por los poderes públicos, a crear pelotones de torpes, donde el nivel de exigencia se baje al mínimo.

El camino sí es fomentar el esfuerzo y las calidades excepcionales, pero nunca desde “repúblicas de sabios” o sabiondos; sí es autorizar nuevos itinerarios, abrirse a las diferencias, exigir preparación especial a ciertos docentes y comenzar, como en esos países que tanto se nombran, a pensar en las evaluaciones externas e internas y en sus comparaciones sistemáticas, para ver las desviaciones y preguntarse los porqués. Sí es dotar de autonomía a los centros para seleccionar a profesorado que se implique en los planes de mejora y apoyo, y empezar desde la más temprana edad a reforzar los contenidos o a profundizar en ellos. Los caminos pasan por poner en práctica lo que las leyes dicen y en supeditar, si es necesario, los intereses profesionales y funcionariales al derecho del alumnado a recibir la mejor formación.

Pero esto cuesta: Se necesita autoridad institucional para dejar la educación en manos de los profesionales, les guste o no a quienes pregonan que se puede seguir manteniendo el espectáculo bochornoso de la discusión pública entre iletrados y doctores, o quienes no se atreven a dar a las familias nada más y nada menos que todos los derechos que les corresponden, pero ninguno más; se precisa una inversión moderada que empiece por incentivar la labor del profesorado social y económicamente y que dote a los centros del personal necesario para desdoblar las materias instrumentales y los idiomas en los primeros cursos y atender al alumnado que destaca en los demás; se necesita poder ampliar las opciones de formación en horario laboral y de promoción profesional.

Los currículos deben ser abiertos y la actualización didáctica debe ser obligatoria, no un requisito para obtener décimas para un concurso o un mínimo aumento de sueldo. Y hay que racionalizar los tiempos. Se necesita, en suma, cumplir lo que se legisla.

El alumno que conoce que será atendido como un ser individual, que tiene información de todo este inmenso mundo y la posibilidad de ser orientado en la profundización de sus preferencias, que sabe que un aprobado no es suficiente y que la edad de formarse es la que tiene, puede y debe convivir con quienes no han encontrado ese camino, sin que esto signifique que compartan contenidos, ya que los objetivos se han declarado abiertamente distintos.

Les recordaría a las autoridades madrileñas que no hay que importar sistemas, ya en su comunidad existen centros donde deportistas de alta competición comparten pasillos, lavabos, gimnasio y salón de actos con premios nacionales de Física y excelentes auxiliares de fontanería. Y, aunque esto lo comprenderán menos, incluso en otras comunidades.

Me he atrevido a hacer estos comentarios con la mínima autoridad que me otorga mis más de treinta años de docente en todos los niveles del sistema educativo y la actual dirección de uno de los pocos centros públicos españoles que imparte el Programa de Diploma del Bachillerato Internacional. La diversidad entendida en su mayor extensión es la meta y, por lo tanto, la excelencia también, pero sin discriminaciones.

                                                                                                                                                                                                                                                                                   JUAN ANDIVIA GÓMEZ

 

Comentarios  

 
0 # Fernando 17-03-2012 20:05
Este artículo entra en clara contradicción con el programa del Bachiller Internacional que imparte el instituto, dirigido a los estudiantes mas brillantes, al igual que el Bachillerato de la Excelencia.
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0 # Juan Andivia 18-03-2012 11:16
Si lo lee usted bien, verá que no. Está "cosido" con meticulosidad para decir exactamente que así, como nosotros hacemos, sí que se puede atender a todos/as los estudiantes.
Agradezco su comentario, pero lo considero una interpretación personal -que lamento- y le ruego que vuelva a leerlo con detenimiento.
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+1 # Juan Andivia 18-03-2012 11:36
Permítame, Sr. Almagro, que le ayude en la nueva lectura, si a usted le parece bien y me lo permite, con la única intención de aclarar lo que he querido decir.

Mire estas líneas:
1.[...]”no debe admitirse que la educación, aun postobligatoria , conduzca a la segregación, pues las personas objeto de ese derecho tendrán también el deber de convivir en un mundo impuro y, afortunadamente , mestizo”: Como en nuestro centro, todos son estudiantes del mismo lugar, entorno, profesorado, compañeros, etc.
2.[...]“autorizar nuevos itinerarios, abrirse a las diferencias, exigir preparación especial a ciertos docentes y comenzar, como en esos países que tanto se nombran, a pensar en las evaluaciones externas e internas y en sus comparaciones sistemáticas, para ver las desviaciones y preguntarse los porqués”: Es lo que se hace en el B.I.
3.[...]”la edad de formarse es la que tiene, puede y debe convivir con quienes no han encontrado ese camino, sin que esto signifique que compartan contenidos, ya que los objetivos se han declarado abiertamente distintos”.
4.Penúltimo párrafo: Así debe ser, como en los centros que impartimos el BI.
De todas maneras, no sabe cuánto le agradezco su comentario, porque al igual que usted, muchas otras personas pueden haber interpretado lo mismo. Ya tendré cuidado en no publicarlo en ningún otro sitio, no vaya a ser que produzca el efecto contrario al deseado. O lo reescribiré, que siempre es un remedio.
Le saludo.
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0 # Fernando 18-03-2012 11:57
Pues perdone si he interpretado mal el texto, pero ha sido la impresión que me ha dado. Siempre he pensado que si se permite la diversificación en la educación, debería ofrecerse una educación de más nivel.
En fin, me resultó paradójico este comentario procedente del director del único centro público andaluz que odrece BI, pero habré interpretado mal.
Un saludo.
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0 # Juan Andivia 18-03-2012 12:05
Le agradezco su aportación y le envío un cordial saludo.
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